R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.
V. A ti, Señor, me acojo:no quede yo nunca defraudado;tú, que eres justo, ponme a salvo,inclina tu oído hacia mí. R
V. Sé la roca de mi refugio,un baluarte donde me salve,tú que eres mi roca y mi baluarte;por tu nombre dirígeme y guíame. R.
V. Sácame de la red que me han tendido,porque tú eres mi amparo.A tus manos encomiendo mi espíritu:tú, el Dios leal, me librarás. R.
V. Pero yo confío en ti, Señor;te digo: «Tú eres mi Dios».En tus manos están mis azares:líbrame de mis enemigos que me persiguen. R.
V. Qué bondad tan grande, Señor,reservas para los que te temen,y concedes a los que a ti se acogena la vista de todos. R.
Secuencia
La Madre piadosa estabajunto a la cruz y llorabamientras el Hijo pendía;cuya alma, triste y llorosa,traspasada y dolorosa,fiero cuchillo tenía.
¡Oh cuán triste y cuán aflictase vio la Madre bendita,de tantos tormentos llena!Cuando triste contemplabay dolorosa mirabadel Hijo amado la pena.
Y ¿cuál hombre no llorara,si a la Madre contemplarade Cristo, en tanto dolor?¿Y quién no se entristeciera,Madre piadosa, si os vierasujeta a tanto rigor?
Por los pecados del mundo,vio a Jesús en tan profundotormento la dulce Madre.Vio morir al Hijo amado,que rindió desamparadoel espíritu a su Padre.
¡Oh dulce fuente de amor!,hazme sentir tu dolorpara que llore contigo.Y que, por mi Cristo amado,mi corazón abrasadomás viva en él que conmigo.
Y, porque a amarle me anime,en mi corazón imprimelas llagas que tuvo en sí.Y de tu Hijo, Señora,divide conmigo ahoralas que padeció por mí.
Hazme contigo llorary de veras lastimarde sus penas mientras vivo;porque acompañar deseoen la cruz, donde le veo,tu corazón compasivo.
¡Virgen de vírgenes santas!,llore ya con ansias tantas,que el llanto dulce me sea;porque su pasión y muertetenga en mi alma, de suerteque siempre sus penas vea.
Haz que su cruz me enamorey que en ella viva y morede mi fe y amor indicio;porque me inflame y encienda,y contigo me defiendaen el día del juicio.
Haz que me ampare la muertede Cristo, cuando en tan fuertetrance vida y alma estén;porque, cuando quede en calmael cuerpo, vaya mi almaa su eterna gloria. Amén.