Hoy

Un día como hoy en la Iglesia

19 de noviembre

2022 · Encuentro con Mar Awa III

Un patriarca asirio volvió al Vaticano con una propuesta de unidad

Francisco recibió el 19 de noviembre de 2022 a Mar Awa III, patriarca de la Iglesia asiria de Oriente. Era la primera visita del patriarca al Vaticano desde que había asumido esa responsabilidad.

La Iglesia asiria comparte con los católicos raíces cristianas antiguas, pero no está en plena comunión con Roma. Francisco recordó los acercamientos iniciados con Mar Dinkha IV y la declaración cristológica de 1994. También habló de las comunidades cristianas que sufren desplazamientos y violencia en Oriente Medio.

En el encuentro apareció una propuesta concreta: buscar una fecha común para la Pascua. No se alcanzó allí un acuerdo definitivo. El episodio permite mostrar cómo una conversación sobre divisiones de siglos puede terminar hablando de una cuestión que afecta cada año a millones de creyentes.

El discurso de Francisco mencionó una declaración de 2017 sobre la vida sacramental y el trabajo de una comisión mixta de diálogo. Esos antecedentes permiten seguir la evolución de una relación sin reducirla a un abrazo ceremonial. También recordó la situación de cristianos desplazados por la violencia en Oriente Medio. La conversación sobre una fecha común de Pascua apareció en ese contexto de comunidades que ya compartían mucho, pero seguían celebrando algunos acontecimientos de manera distinta. El diálogo no había concluido.

Mar Awa III había sido elegido patriarca de la Iglesia asiria de Oriente en 2021. Cuando visitó el Vaticano el 19 de noviembre de 2022, era la primera vez que se encontraba allí con Francisco en esa condición. La Iglesia que representaba tenía raíces en la antigua Mesopotamia y había desarrollado durante siglos su propia liturgia y organización, sin estar en plena comunión con Roma.

La historia de esa separación no puede reducirse a un desacuerdo personal entre dos dirigentes. Desde la antigüedad existían controversias sobre la manera de expresar la unión de lo divino y lo humano en Jesucristo. A esas discusiones se sumaron lenguas distintas, fronteras políticas y trayectorias históricas separadas. Durante mucho tiempo, las comunidades no tuvieron oportunidades frecuentes de conversar directamente sobre sus diferencias.

Francisco recordó el camino recorrido desde las visitas de Mar Dinkha IV y la declaración cristológica común firmada con Juan Pablo II en 1994. Aquel documento había permitido superar una parte sustancial de los antiguos malentendidos doctrinales. Sin embargo, no había producido por sí solo la plena comunión. Todavía quedaban cuestiones eclesiales y pastorales que requerían estudio.

La conversación de 2022 tampoco estuvo separada de la realidad de Oriente Medio. Francisco habló de cristianos afectados por violencia, desplazamientos y pérdida de sus hogares. Para esas comunidades, el diálogo entre Iglesias no es solamente un asunto de especialistas: puede influir en su capacidad de colaborar, acompañar a familias y preservar una presencia histórica amenazada.

Entre los temas mencionados estuvo la búsqueda de una fecha común para la Pascua. Hoy distintas Iglesias calculan su celebración mediante calendarios y métodos que no siempre coinciden. La posibilidad de celebrarla el mismo día no quedó resuelta en aquella reunión. Pero resulta llamativo que un diálogo iniciado alrededor de controversias del siglo V llegara a discutir una cuestión que cada primavera afecta a millones de creyentes. El 19 de noviembre de 2022 no terminó una separación antigua; dejó constancia de que la conversación seguía produciendo preguntas concretas.

Fuentes y referencias