Hoy

Un día como hoy en la Iglesia

21 de octubre

2012 · Canonización de santa Kateri Tekakwitha

Una mujer mohawk nacida en el siglo XVII se convirtió en la primera santa indígena de Norteamérica canonizada

Kateri Tekakwitha nació en 1656 en un mundo atravesado por encuentros violentos entre pueblos indígenas, colonos europeos, epidemias y misiones cristianas.

Su padre era mohawk. Su madre, algonquina cristiana.

Cuando Kateri era niña, una epidemia de viruela mató a sus padres y a su hermano. Ella sobrevivió, pero quedó con cicatrices y problemas de visión.

Años después entró en contacto más estrecho con misioneros jesuitas y pidió el bautismo.

La decisión no puede entenderse fuera de su contexto.

Las misiones cristianas formaban parte de un mundo colonial complejo en el que evangelización, desplazamientos, alianzas políticas y transformaciones culturales podían entrecruzarse. Reducir la historia a "los europeos llevaron la fe a una indígena" sería demasiado simple.

Kateri tomó decisiones religiosas propias, y esas decisiones también generaron tensiones dentro de su entorno.

Finalmente dejó su comunidad y se trasladó a Kahnawake, una misión católica cerca de Montreal, donde vivió una intensa vida de oración hasta su muerte en 1680, con unos veinticuatro años.

Su fama de santidad se extendió muy pronto.

Pero la canonización tardó más de tres siglos.

El 21 de octubre de 2012, Benedicto XVI la proclamó santa junto con otros seis beatos.

Con ello Kateri se convirtió en la primera persona indígena de Norteamérica canonizada por la Iglesia católica.

La canonización no elimina las preguntas históricas sobre las misiones, la colonización o las relaciones entre europeos y pueblos originarios.

Precisamente por eso su historia merece ser contada sin convertirla en símbolo plano de ningún lado.

Kateri fue una mujer mohawk concreta, situada en un mundo culturalmente complejo, que hizo elecciones religiosas que sus contemporáneos no siempre comprendieron.

Tres siglos después, esas elecciones terminaron siendo reconocidas públicamente en la plaza de San Pedro.

Fuentes y referencias