Hoy

Un día como hoy en la Iglesia

19 de octubre

2003 · Beatificación de Teresa de Calcuta

Solo habían pasado seis años desde su muerte cuando una multitud volvió a llenar Roma por Teresa de Calcuta

Teresa de Calcuta murió el 5 de septiembre de 1997.

Seis años después, el 19 de octubre de 2003, Juan Pablo II la beatificó en Roma.

Para los tiempos habituales de una causa de santidad, era extraordinariamente rápido.

La Iglesia normalmente exige que transcurra un periodo antes de comenzar formalmente una causa. En el caso de Teresa, Juan Pablo II autorizó una excepción para que el proceso pudiera iniciarse antes.

Eso no significó saltarse todas las etapas.

Hubo que recopilar documentación, estudiar su vida y examinar el milagro presentado para la beatificación.

Pero la cercanía temporal produjo algo poco común.

Muchísimas personas que habían conocido personalmente a Teresa estaban vivas. Sus colaboradoras, miembros de las Misioneras de la Caridad, personas atendidas por su obra, críticos, periodistas y testigos podían hablar todavía de primera mano.

La figura que estaba siendo examinada no pertenecía a un pasado remoto.

Había aparecido durante décadas en fotografías, televisión y periódicos.

La beatificación ocurrió además en el Domingo Mundial de las Misiones y reunió a una multitud en la plaza de San Pedro.

Juan Pablo II estaba ya físicamente muy debilitado.

Teresa había sido una de las figuras católicas más reconocibles de su pontificado, y la relación entre ambos había sido pública durante años.

El proceso continuaría después de la beatificación.

En 2016, el papa Francisco la canonizó.

Pero el 19 de octubre de 2003 conserva algo particular: la distancia entre memoria y reconocimiento era tan corta que para millones de personas la nueva beata no era un personaje histórico.

Era alguien a quien habían visto en vida.

La Iglesia estaba comenzando a hablar oficialmente de santidad sobre una mujer que todavía pertenecía a los recuerdos recientes de una generación entera.

Fuentes y referencias