Hoy

Un día como hoy en la Iglesia

3 de octubre

1226 · Muerte de san Francisco de Asís

San Francisco se celebra el 4 de octubre. Pero murió el 3

Francisco de Asís estaba muy enfermo cuando pidió que lo llevaran a la Porciúncula.

No era una gran catedral. Era la pequeña iglesia cerca de Asís alrededor de la cual había tomado forma buena parte de la primera experiencia franciscana.

Su cuerpo estaba agotado. Tenía alrededor de cuarenta y cuatro años.

La tarde del sábado 3 de octubre de 1226, Francisco murió allí rodeado por sus hermanos.

Y aquí aparece una pequeña rareza del calendario: si murió el 3, ¿por qué su fiesta es el 4?

En la tradición cristiana, el día de la muerte de un santo suele entenderse como su dies natalis, literalmente su "día de nacimiento": no el nacimiento biológico, sino el nacimiento a la vida eterna. Francisco murió cuando terminaba el 3 de octubre y su memoria litúrgica quedó fijada al día siguiente.

Por eso la familia franciscana conserva además una celebración particular durante la noche del 3.

La llama el Tránsito de san Francisco.

"Tránsito" significa paso. No es otra fiesta distinta, sino la memoria de sus últimas horas y de su muerte.

El lugar elegido para morir tenía una fuerza especial. Francisco había comenzado su aventura evangélica con un grupo pequeño de compañeros, buscando vivir con radicalidad la pobreza, la fraternidad y la predicación. Para 1226, aquel movimiento ya se había expandido muchísimo y había necesitado reglas, autoridades y estructuras que no siempre fueron sencillas para él.

El hombre que había empezado reparando pequeñas iglesias terminaba sus días viendo surgir algo mucho mayor que su propia vida.

La tradición franciscana conserva relatos de aquellas últimas horas: su deseo de escuchar el Evangelio, la presencia de los hermanos, la pobreza que quiso mantener hasta el final. Como ocurre con muchas biografías medievales, algunos detalles llegan a nosotros a través de fuentes hagiográficas y deben leerse dentro de ese género.

Pero la fecha y el lugar permanecen en el centro de la memoria franciscana.

Cada 3 de octubre ocurre entonces algo curioso: mientras el calendario de la Iglesia todavía no ha llegado oficialmente a la fiesta de san Francisco, en conventos y comunidades franciscanas de todo el mundo ya ha comenzado su recuerdo.

No están adelantando el 4.

Están recordando la noche anterior.

Fuentes y referencias