Hoy

Un día como hoy en la Iglesia

29 de septiembre

1963 · Apertura de la segunda sesión del Concilio Vaticano II

Juan XXIII había muerto y el Vaticano II estaba interrumpido. Pablo VI decidió seguir

Cuando Juan XXIII murió el 3 de junio de 1963, el Concilio Vaticano II llevaba celebrada solamente una de sus cuatro sesiones.

Y un concilio no continúa automáticamente cuando muere el papa que lo convocó.

La cuestión pasó inmediatamente al sucesor.

El 21 de junio fue elegido Giovanni Battista Montini, arzobispo de Milán. Tomó el nombre de Pablo VI y pronto dejó claro que el Vaticano II continuaría.

El 29 de septiembre de 1963, más de dos mil obispos volvieron a reunirse en la basílica de San Pedro para la apertura de la segunda sesión.

Pablo VI heredaba una tarea difícil.

Un concilio ecuménico reúne a obispos de todo el mundo bajo la autoridad del papa para deliberar sobre asuntos de gran importancia para la Iglesia. En el Vaticano II existían diferencias reales sobre cuestiones como la liturgia, la relación entre los obispos y el papa, la Iglesia en el mundo moderno, el ecumenismo y la libertad religiosa.

No se trataba simplemente de terminar documentos que Juan XXIII había dejado empezados.

Había que conducir una asamblea enorme, permitir una discusión verdadera y, al mismo tiempo, buscar textos capaces de alcanzar un consenso muy amplio.

La segunda sesión produjo los primeros documentos aprobados del Concilio. Entre ellos estuvo Sacrosanctum Concilium, sobre la liturgia.

Todavía quedarían dos sesiones más.

Juan XXIII había abierto el Vaticano II. A partir de aquel 29 de septiembre, la responsabilidad de llevarlo hasta el final recaía claramente sobre Pablo VI.

Fuentes y referencias

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