Hoy

Un día como hoy en la Iglesia

26 de septiembre

1959 · Publicación de la encíclica Grata recordatio

Juan XXIII había anunciado un concilio. Ahora pedía a toda la Iglesia que rezara por él

Juan XXIII llevaba menos de un año como papa y ya había sorprendido a casi todos.

En enero de 1959 había anunciado que quería convocar un concilio ecuménico. No era algo cotidiano: un concilio reúne a obispos de toda la Iglesia para afrontar grandes cuestiones de su vida, su doctrina y su misión. El anterior, el Vaticano I, había comenzado casi noventa años antes.

Mientras empezaban los preparativos, el mundo tampoco estaba tranquilo. La Guerra Fría enfrentaba a las grandes potencias y la amenaza nuclear pesaba sobre la política internacional.

En ese contexto se acercaba octubre.

Juan XXIII recordó entonces una práctica que conocía desde joven: León XIII había acostumbrado invitar a los católicos a rezar especialmente el Rosario durante ese mes.

El 26 de septiembre de 1959 publicó Grata recordatio, una encíclica —una carta solemne del papa dirigida a la Iglesia— para recuperar aquella invitación.

Pero no pidió rezar simplemente por conservar una costumbre.

Puso delante de los católicos preocupaciones concretas: la Iglesia, las misiones, los problemas internacionales y sociales. Y añadió una intención muy particular: el concilio que estaba preparando.

Esperaba que aquel futuro concilio produjera un nuevo florecimiento de la vida cristiana y sirviera también de estímulo para los cristianos separados de Roma.

Nosotros conocemos el desenlace que Juan XXIII todavía no podía conocer.

El Concilio Vaticano II comenzó el 11 de octubre de 1962 con más de dos mil obispos reunidos en Roma y terminaría convirtiéndose en uno de los acontecimientos decisivos del catolicismo contemporáneo.

Juan XXIII puso en marcha aquel proceso, pero no llegó a verlo terminado. Murió en junio de 1963, después de la primera sesión.

Otro papa tendría que continuar la historia.

Fuentes y referencias

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