Laudes

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miércoles, 30 de septiembre

Laudes de hoy

San Jerónimo, presbítero y doctor de la Iglesia

Apertura e himno

Invitatorio

V. Señor abre mis labios.R. Y mi boca proclamará tu alabanza.

Ant.  Venid, adoremos al Señor, fuente de la sabiduría. Aleluya.

Salmo 94

INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINAAnimaos unos a otros, día tras día, mientras perdura el «hoy». (Hb 3, 13)

Se recita la antífona que corresponda y la asamblea la repite.

Venid, aclamemos al Señor,demos vítores a la Roca que nos salva;entremos a su presencia dándole gracias,aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,soberano de todos los dioses:tiene en su mano las simas de la tierra,son suyas las cumbres de los montes.Suyo es el mar, porque él lo hizo,la tierra firme que modelaron sus manos.

Venid, postrémonos por tierra,bendiciendo al Señor, creador nuestro.Porque él es nuestro Dios,y nosotros su pueblo,el rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy su voz:«No endurezcáis el corazón como en Meribá,como el día de Masá en el desierto:cuando vuestros padres me pusieron a prueba,y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.

Durante cuarenta añosaquella generación me repugnó, y dije:Es un pueblo de corazón extraviado,que no reconoce mi camino;por eso he jurado en mi cóleraque no entrarán en mi descanso.»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre,por los siglos de los siglos. Amén.

O bien:

Salmo 99

ALEGRÍA DE LOS QUE ENTRAN EN EL TEMPLOLos redimidos deben entonar un canto de victoria. (S. Atanasio)

Se recita la antífona que corresponda y la asamblea la repite.

Aclama al Señor, tierra entera,servid al Señor con alegría,entrad en su presencia con aclamaciones.

Sabed que el Señor es Dios:que él nos hizo y somos suyos,su pueblo y ovejas de su rebaño.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,por sus atrios con himnos,dándole gracias y bendiciendo su nombre:

«El Señor es bueno,su misericordia es eterna,su fidelidad por todas las edades.»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre,por los siglos de los siglos. Amén.

O bien:

Salmo 66

QUE TODOS LOS PUEBLOS ALABEN AL SEÑORSabed que esta salvación de Dios ha sido enviada a los gentiles. (Hch 28, 28)

Se recita la antífona que corresponda y la asamblea la repite.

El Señor tenga piedad y nos bendiga,ilumine su rostro sobre nosotros;conozca la tierra tus caminos,todos los pueblos tu salvación.

¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos,que todos los pueblos te alaben.

Que canten de alegría las naciones,porque riges el mundo con justicia,riges los pueblos con rectitudy gobiernas las naciones de la tierra.

¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos,que todos los pueblos te alaben.

La tierra ha dado su fruto,nos bendice el Señor, nuestro Dios.Que Dios nos bendiga; que le temanhasta los confines del orbe.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre,por los siglos de los siglos. Amén.

O bien:

Salmo 23

ENTRADA SOLEMNE DE DIOS EN SU TEMPLOLas puertas del cielo se abren ante Cristo que como hombre sube al cielo. (S. Ireneo)

Se recita la antífona que corresponda y la asamblea la repite.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,el orbe y todos sus habitantes:él la fundó sobre los mares,él la afianzó sobre los ríos.

¿Quién puede subir al monte del Señor?¿Quién puede estar en el recinto sacro?

El hombre de manos inocentesy puro corazón,que no confía en los ídolosni jura contra el prójimo en falso.Ése recibirá la bendición del Señor,le hará justicia el Dios de salvación.

Éste es el grupo que busca al Señor,que viene a tu presencia, Dios de Jacob.

¡Portones!, alzad los dinteles,levantaos, puertas antiguas:va a entrar el Rey de la gloria.

¿Quién es ese Rey de la gloria?El Señor, héroe valeroso;el Señor, héroe de la guerra.

¡Portones!, alzad los dinteles,levantaos, puertas antiguas:va a entrar el Rey de la gloria.

¿Quién es ese Rey de la gloria?El Señor, Dios de los ejércitos.Él es el Rey de la gloria.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.Como era en el principio, ahora y siempre,por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Para vosotros, el misterio del Padre;con vosotros, la luz del Verbo;en vosotros, la llama del Amorque es fuego.¡Hontanares de Dios!,¡hombres del Evangelio!,¡humildes inteligencias luminosas!,¡grandes hombres de barro tierno!

El mundo tiene hambre de infinitoy sed de cielo;las criaturas nos atan a lo efímeroy nos vamos perdiendo en el tiempo.

Para nosotros,el misterio que aprendisteis del Padre;con nosotros, la luz que os dio el Verbo;en nosotros, el Amor ingénito.

¡Hombres de Cristo, maestros de la Iglesia!,dadnos una vida y un anhelo,la angustia por la verdad,por el error el miedo.

Dadnos una vida de rodillasante el misterio,una visión de este mundo de muertey una esperanza de cielo.

Padre, te pedimos para la Iglesiala ciencia de estos maestros. Amén.